El pasado jueves 13 de febrero de 2020 la Dra. M. Antonia Zalbidea Muñoz, profesora titular de la Universidad Politécnica de Valencia, impartió en la ESCRBCC un seminario denominado «Barnices medievales. Producción y aplicación». Esta jornada constó de dos partes, una primera enfocada al marco teórico y una segunda parte de carácter práctico.

En la parte teórica, se hizo un recorrido por los diferentes barnices y materiales de acabados de pinturas, apoyándose en fuentes primarias como el «Papiro de Estocolmo y Leiden» para la civilización egipcia, «De Materia Medica» de Dioscórides, la «Historia Natural» de Plinio o «De Architectura» de Vitruvio para la civilización grecorromana y los valiosos tratados «De Diversibus Artibus» de Theophilus e «Il Libro dell’Arte» de Cennino Cennini para la época medieval y moderna respectivamente. Siguiendo recetas e indicaciones de estas fuentes y diferentes análisis químicos de importantes obras de la historia del arte, se estudió la evolución de los materiales de acabado de las pinturas y se comprendió la dificultad que supone entender adecuadamente la terminología a la hora de nombrar materiales y productos para la elaboración de los barnices tradicionales.

Después de esta introducción dentro de un ámbito teórico, se continuó la jornada con una parte práctica en la que se elaboró, siguiendo las propias recetas de Theophilus y Cennino Cennini, unos barnices grasos y otros magros. En el caso de los barnices grasos, los ingredientes fundamentales fueron el aceite de linaza y las resinas diterpénicas y triterpénicas como la almáciga, sandáraca o colofonia y para los barnices magros, la clara de huevo. Tras su elaboración se aplicaron sobre una madera aparejada para notar la viscosidad, apariencia y características físicas en general de cada barniz elaborado.

Con la aplicación de los barnices de Theophilus y Cennini finalizó este seminario que permitió entender la materialidad de los barnices tradicionales y las dificultades terminológicas que aparecen en el momento de estudiar los antiguos tratadistas, así como reflexionar sobre las finalidades artísticas de los barnices y la importancia de estudiar las fuentes primarias antiguas como una herramienta más del propio restaurador.